EL IMPERIO VALANOR

Mapa del Imperio Valanor

Cartografía oficial de los dominios de la corona.

JERARQUÍA IMPERIAL

Emperatriz

Máxima autoridad.

Consejeros

Príncipes y princesas que son nombrados como tal por la emperatriz.

Archiduquesa

Nobles muy poderosos, casi independientes.

Conde / Condesa

Hombres o mujeres que gobiernan uno o más cuadrantes del mapa. Tendrán por encima a una de las archiduquesas, según la zona donde se encuentren. Sus logros y fracasos pueden afectar directamente a quienes sirvan.

Funciones y privilegios:

Caballero / Dama

Noble o guerrero/a al servicio de un conde, condesa o archiduquesa. Sus logros y fracasos pueden afectar directamente a quienes sirvan.

Funciones y privilegios:


DOMINIO IMPERIAL

Aralyth Valanor "La Primera Madre Imperial"

El Dominio Imperial es el corazón político del Imperio. Desde aquí, la Emperatriz Aralyth Valanor gobierna, recauda los tributos y arbitra las disputas más importantes. Su riqueza proviene menos de la producción y más de los impuestos, los peajes y el control. Y su gran palacio ilumina con fuerza cada rincón del imperio.

Auralis, la Capital Imperial

Año sesenta y cinco del Calendario Imperial. Auralis continúa siendo el corazón político, económico y cultural del Imperio. La gran torre imperial continúa proyectando su silueta sobre la ciudad, recordando el nacimiento de una nueva era tras la Guerra de las Cuatro Coronas.

Sin embargo, quienes conocieron la ciudad antes del incendio afirman que su brillo nunca volvió a ser el mismo. La capital quedó profundamente marcada por aquella tragedia. Aunque los edificios fueron reconstruidos y los distritos recuperaron gran parte de su antiguo esplendor, la ciudad cambió junto con quienes la gobiernan.

Actualmente, Auralis se divide en dos grandes sectores:

La Ciudad Alta: Elevada sobre el resto de la capital, permanece reservada para la Familia Imperial y algunos pocos elegidos. El acceso solo es posible mediante antiguos círculos de teletransporte custodiados permanentemente por las fuerzas imperiales, convirtiéndola en uno de los lugares más seguros y restringidos de todo Santuario.

La Ciudad Baja: Bajo ella se extiende la Ciudad Baja, donde vive la inmensa mayoría de la población. Comerciantes, artesanos, estudiosos y aventureros conviven entre mercados, talleres y plazas donde los cinco grandes gremios mantienen una presencia constante.

Tras el incendio, la seguridad se convirtió en la máxima prioridad de la Corona. Nuevas leyes fueron promulgadas, aumentó la presencia de patrullas imperiales y las autoridades adquirieron mayores competencias para investigar, detener y perseguir cualquier actividad considerada una amenaza para la estabilidad del reino.

Muchos ciudadanos celebran estas medidas y encuentran en ellas la tranquilidad que durante años habían perdido. Otros, en cambio, observan con preocupación cómo la vigilancia aumenta y ciertas libertades comienzan a desaparecer lentamente.


LOS CUATRO ARCHIDUCADOS

Archiducado Boreal

Aenwyn Valanor "La Rosa del Norte", La Archiduquesa de las Cumbres Eternas.

Situado al norte del Imperio, Boreal es una tierra de montañas, glaciares y el imponente Gran Volcán Negro. Sus abundantes yacimientos de metales mágicos y cristales volcánicos lo convierten en el principal proveedor de materias primas para la artesanía arcana y la industria imperial.

El clima extremo ha forjado una población disciplinada y resistente, acostumbrada a convivir con largos inviernos y terrenos difíciles. Sus fortalezas y puestos fronterizos protegen los pasos montañosos que comunican el norte con el resto del Imperio.

Roca Inverna, fortaleza de "La Rosa del Norte":

Su posición domina un puerto natural que, gracias a la magia de la Archiduquesa, permanece navegable durante todo el año pese a los duros inviernos. La fortaleza es el punto central militar y logístico de la región. Desde aquí se supervisa la extracción de metales mágicos y cristales volcánicos, recursos que han convertido a Boreal en el principal proveedor de materiales para la artesanía arcana del Imperio.

El clima extremo y los ataques de criaturas o bárbaros obligan a mantener las murallas siempre vigiladas. En Roca Inverna no existe el lujo innecesario y como en todas las fortalezas de las Archiduquesas, su acceso está bastante restringido.

Archiducado del Gran Río

Sylvariel Valanor "La Dorada", Archiduquesa del Río Dorado.

El río imperial atraviesa el archiducado, convirtiéndolo en el corazón económico del Imperio. Gracias al comercio y el transporte fluvial, todos se benefician de sus riquezas y rutas comerciales que ayudan a llenar sus arcas. Su posición central lo convierte en un punto importante de encuentro entre mercaderes, diplomáticos y viajeros, siendo las festividades algo común en ese Archiducado. Por todo ello, el Archiducado se enorgullece de tener los mejores manjares y entretenimiento para agasajar a sus visitantes.

Ciudadela Fluvial, fortaleza de “La Dorada”:

Sylvariel Valanor administra el Archiducado del Gran Río desde la Ciudadela Fluvial. También es un gran centro de comercio donde embarcaciones de todos los tamaños llegan cada día de cada rincón de Santuario. El castillo de la Archiduquesa domina la bahía desde tierra firme, protegido por murallas y un puerto fortificado. A sus pies se extiende un asentamiento construido sobre plataformas flotantes y muelles de madera.

Desde aquí se controlan las rutas comerciales que conectan los cuatro archiducados. A veces se organizan grandes ferias que atraen gente de todo el Imperio. Su riqueza la convierte también en un objetivo habitual para contrabandistas, piratas fluviales y organizaciones criminales, obligando a mantener una vigilancia constante sobre los canales y embarcaderos.

Archiducado de las Dunas de Hierro

Caelyth Valanor "La Surcadunas", Archiduquesa de las Minas Escarlata.

Los desiertos rojizos esconden inmensas vetas minerales bajo la arena y la roca. En torno a los oasis, el archiducado depende de largas rutas comerciales para prosperar. La riqueza mineral del archiducado alimenta las forjas de todo el Imperio. Desde aquí salen hierro, cobre, plata, gemas y otros recursos esenciales. Sus habitantes han aprendido a sobrevivir en condiciones extremas y son conocidos por su pragmatismo y espíritu emprendedor. Por ello, muchos mercenarios proceden de esta región.

Arx Ferrata, fortaleza de “La Surcadunas”:

Entre desfiladeros de roca rojiza y oasis alimentados por el Gran Río, Arx Ferrata es la fortaleza desde donde La Surcadunas administra el Archiducado de las Dunas de Hierro. Su ubicación protege uno de los principales accesos a las minas del archiducado y controla el transporte de minerales y gemas hacia el resto del Imperio. Su puerto permite embarcar los recursos extraídos de las minas sin depender únicamente de las caravanas. Las tormentas de arena, la escasez de agua y los ataques de bandidos obligan a proteger con celo cada ruta comercial y cada oasis.

Archiducado Verdeamar

Belariel Valanor "La Clamatormentas", Archiduquesa de Verdeamar.

Las selvas tropicales, manglares y archipiélagos orientales convierten esta región en la puerta del Imperio hacia el mundo exterior. Numerosos puertos naturales facilitan el comercio marítimo y la construcción naval. Las plantas medicinales, maderas exóticas, especias y productos tropicales que se obtienen aquí son muy apreciados por todo el imperio. La geografía fragmentada ha dado lugar a una cultura marinera, abierta a influencias extranjeras y acostumbrada a convivir con viajeros y comerciantes de tierras lejanas.

Bastión Verdeamar, fortaleza de “La Clamatormentas”:

Bastión Verdeamar es la fortaleza desde donde La Clamatormentas administra el Archiducado. Su posición elevada permite controlar las principales rutas y defenderse de los atacantes. Sus torres vigilan el norte, donde se encuentra un territorio oscuro al que pocos valientes se atreven a adentrarse. La fortaleza también alberga algunos de los mejores alquimistas del continente, que aprovechan la extraordinaria biodiversidad de las selvas y archipiélagos cercanos para elaborar remedios, venenos y preparados muy codiciados.

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